Estación Sufragio: Sobre la recomendación:

Por Adalberto Carvajal
Publicada el

Adal
Personalmente, el secretario general de Gobierno, Arnoldo Ochoa González, hizo las siguientes precisiones con respecto a la recomendación que emitiera la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima, y para cuyo cumplimiento hiciera un exhorto el Congreso local al gobierno del estado en días pasados, a iniciativa de la diputada panista Martha Sosa Govea.
 
Como se sabe, en diciembre del año pasado el ombudsman consideró fundada la queja presentada por el editor de Diario Avanzada, Juan Gabriel Moctezuma, y recomendó al Gobierno del Estado cesar las violaciones a “diversos derechos que tiene como persona, periodista y medio de comunicación”, que se originan por la aparente discrecionalidad con la que asigna la publicidad oficial a los medios de comunicación del estado.
 
De entrada, Ochoa González comentó que esta recomendación se le hizo a las políticas de comunicación social del gobierno de Mario Anguiano Moreno, cuando el titular de la dependencia era Rafael Gutiérrez Villalobos. Sin embargo, al tratarse de un compromiso institucional, corresponde aceptarla a la administración de Ignacio Peralta.
 
Y añadió que aunque fue dirigida a él por ocupar el mismo cargo que tenía Gutiérrez Villalobos, no será Arnoldo Ochoa sino el coordinador de Comunicación Social de Gobierno del Estado, Fernando Cruz García, quien tendrá que elaborar el protocolo para el “otorgamiento y distribución” de la publicidad oficial, documento con el cual se consideraría cumplida la recomendación.
 
Lo que tendrá que acordar Fernando Cruz directamente con el Gobernador no es un asunto menor. Un protocolo de asignación de la publicidad oficial desatará agrias discusiones entre los propietarios de los medios tradicionales (prensa, radio y televisión) y los empresarios de los medios emergentes de comunicación (como portales de noticias y blogs de opinión) en el estado.
 
En una columna anterior mencionábamos que internacionalmente han sido dos los criterios para distribuir esta partida del presupuesto: uno de tipo cuantitativo basado en la penetración del medio de comunicación, medida en razón de su tiraje (prensa), audiencia (radio y televisión) o visitas al sitio (internet); otro es de tipo cualitativo y se basa en el grado de influencia que un medio tiene en la opinión pública. 
 
Haciendo un símil con la representación popular, en la legislatura estatal tenemos un porcentaje mayor de diputados electos por mayoría en determinado distrito y, en menor número, congresistas plurinominales que representan proporcionalmente a un sector de la población que debe ser oído en la tribuna más alta del estado.
 
Lo que no se vale, decíamos, es aplicar como máxima la expresión: “No pago para que me pegues”. Al contrario, tendríamos que asumir a la prensa (entendida como el conjunto de los medios de comunicación) como un verdadero cuarto poder que, al fungir como oposición legítima, actúa como contrapeso al Gobierno. Una idea bastante difícil de entender por la clase política en una democracia donde no existe auténtica división de poderes.
 
Desde que Sosa Govea puso de nuevo el tema en el candelero, he estado conversando con algunos colegas sobre la cuestión y en lo que todos coinciden es que si bien un medio forja su presencia social cuando logra la independencia del presupuesto público, en Colima tenemos un serio problema con la publicidad comercial:
 
El mercado de anunciantes es pequeño (tanto que el gasto público en publicidad es menor a las inversiones privadas en este mismo rubro) y la sociedad civil ha ido perdiendo la costumbre de soportar financieramente a los medios de su preferencia. 
 
Por ejemplo, los medios impresos encontraban antes en la venta de ejemplares o en las suscripciones una fuente de financiamiento, pero esos ingresos se han relativizado. Y lejos estamos también de ver medios digitales lanzados o sostenidos por donaciones.
 
Semejantes circunstancias comerciales favorecen la sobreviviencia de los medios que consiguieron en otra época cierta preponderancia en el mercado, los cuales tienden a convertirse en monopolios. Y desde el punto de vista del gobernante, el Estado no puede darse el lujo de depender de los caprichos de los dueños de medios monopólicos. 
 
Hace algunos décadas un grupo de académicos teorizó sobre las implicaciones que tenía el que en México la prensa estuviera subordinada a la Presidencia de la República, pero que Televisa fuera un “quinto poder”. Por eso, años después la reforma en Telecomunicaciones se propuso, fundamentalmente, introducir condiciones de competencia en dos sectores: la telefonía y la televisión. Ello con miras a evitar futuros monopolios en la tecnología en la que ambas industrias convergen: el internet. 
 
El tema da para mucho y seguiremos hablando de ello.
 
SOBRE LA FIGURA OBSCENA:
 
La crítica de arte Blanca Garduño me hizo dos observaciones al esbozo que hicimos en una columna anterior sobre la relación del recién fallecido José Luis Cuevas con Colima.
 
En primer lugar, Cuevas trató con varios gobernadores no sólo con Fernando Moreno, en cuyo sexenio se instaló la Figura Obscena. El primero de los mandatarios colimenses que invitaron al dibujante y escultor a trabajar en el estado, fue Carlos de la Madrid. El último Mario Anguiano, pues el movimiento de la polémica pieza para reubicarla en los jardines del Complejo Administrativo lo llevó a cabo, como secretario de Cultura, Rubén Pérez Anguiano en el período anterior.
La segunda observación es que, aunque se han hecho chistes y memes sobre el tema, la Figura Obscena no tiene pene ni testículos. Si la observamos, en su parte trasera está esgrafiada la vagina. 
 
“Lo que si esta mal es el modelado, que no hizo Cuevas”, explica Garduño. “Lo hicieron en el taller de fundición y es irregular: hay bolas dentro de las bolas. Es un malísimo modelado”. 
 
Cuando la escultura vino a Colima como parte de la exposición Libertad en Bronce 2000, era una copia pequeña el diseño de Cuevas. Entendiendo que una cosa es el original y otra la reproducción, Garduño considera: “La pequeña pasa, pero al crecerla aumentan monumentalmente los errores”.
 
Esa exposición en el camellón de la avenida de Los Maestros incluía obras de otros artistas renombrados, como La Pescadora de Roger von Gutten que está en en el malecón del Espíritu Santo de Manzanillo, y aquella de Leonora Carrington, Corrunus, que habían robado en el Paseo de la Reforma de la ciudad de México, donde estuvo la exposición antes que en Colima. La pieza apareció tirada en el bosque de Chapultepec tres días después. 
 
Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com. Esta columna también se puede leer en el sitio CARVAJALBERBER: www.aacb2.com.

Bansuscripocion article1
Comparte!
A+ A-

Destacadas

Whatsapp image 2017 09 25 at 17.37.15

INDAJO ofrece programa de capacitación para jóvenes de la capital

21768398 10207973873339450 7104699568531060355 n

Congreso del Estado aplica remodelaciones, pero no transparenta los costos

Img 20170924 wa0003

Dos semanas de plantón, y maestros sin respuestas de Nacho Peralta

21768421 10207973031798412 6138363378154887937 n

Julia Jiménez pide madurez política al equipo de Jorge Luis Preciado

21766817 10207972974276974 5415169017948903011 n

Indira espera que el PRD recapacite y abandone el Frente Amplio